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De la anatomía napoleónica

Si pidiese, de repente, que se citasen cinco personajes históricos de clara trascendencia mundial, seguro que a muchos de nosotros se nos vendría a la mente, entre otros, Napoleón Bonaparte . Pero ¿qué sabemos de este señor que comenzó como nacionalista corso y acabó representando el dominio francés en Europa? Pues no demasiado, pero sí lo suficiente como para saber que conquistó media Europa, que guerreó con la otra media, que se coronó emperador, que solía llevar una mano tocándose la tripa, que fue vencido definitivamente en la batalla de Waterloo y que murió en la isla de Santa Elena. Hasta aquí nos movemos en un terreno que controlamos más o menos todos, pero, como ya he dicho, Napoleón levantó y levanta tales pasiones que a muchos nos pueden resultar difíciles de comprender. Voy a retomar la historia justo donde se queda el conocimiento general, es decir, en su muerte en la isla de Santa Elena. Las causas de la muerte del emperador han sido muy debatidas. La hipótesi...

De naranjas guerreras

Desconozco el motivo, pero algunas guerras reciben nombres grandilocuentes y rimbombantes que parecen pretender darles un toque épico para que la población que las sufre o la que oiga hablar de ellas en el futuro piense que fueron causas justas o, por lo menos, honrosas. Así sucede con guerras como “La de los Cien Años” (que ni mucho menos duró tanto tiempo), las diversas guerras de independencia o ejemplos más actuales del tipo “Tormenta del desierto”. Pero no todas las guerras han recibido una nomenclatura tan altiva. En realidad algunas se nombran de tal manera que dan lugar a chanza o a la simple creencia de que tal denominación es producto de una broma. Hagamos una prueba. ¿Cuál fue la última guerra entre España y Portugal? Seguramente a muchos se nos vendrá a la mente la guerra de la independencia portuguesa, durante la época del valido conde-duque de Olivares, pero ¡no! La respuesta correcta es: La guerra de las naranjas . Curioso nombre para denominar a una guerra....

De Madrid y la capitalidad armenia

León V de Lusignán era rey de Armenia desde que fue coronado en Sis en 1374. Al año siguiente fue hecho prisionero por los mamelucos, llevado a El Cairo y encerrado en prisión. Se le ofreció la libertad si abjuraba del cristianismo y se hacía musulmán, pero León se negó. Su esposa murió en el cautiverio. Envió mensajeros a las diversas cortes europeas pidiendo auxilio y rescate para obtener su libertad. Entre los que le contestaron figuraron Juan I de Castilla y Pedro IV de Aragón y III de Cataluña. Una vez lograda su liberación, el monarca armenio se trasladó a Europa y visitó al Papa Clemente VII para pedirle ayuda (cuando se habla de pedir ayuda siempre debe entenderse dinero), del que sólo obtuvo buenas palabras, y al rey de Aragón, que le consoló como pudo pero no le socorrió con nada. Finalmente, Juan I de Castilla, en un arranque de generosidad, le otorgó el señorío de Madrid, Andújar y Villarreal (antiguo nombre de Ciudad Real) con sus rentas, aparte de una suplementaria de 150...

De deportes de riesgo

Siempre que se habla de deportes peligrosos, todos pensamos en escaladas imposibles, caza de cocodrilos con un machete en la boca, lanzamiento de personas desde puentes enormes sobre ríos revueltos o deslizarse sobre la nieve al borde de un precipicio de varios cientos de metros. Queda muy lejos de nuestra mente el situar a deportes como el baloncesto, el tenis o el hockey como deportes peligrosos… bueno sí, salvo cuando este último es practicado en su variedad sobre hielo por estadounidenses : ¡Ahí sí que se puede hablar del palo (stick para los anglófilos) como arma arrojadiza! Pero estamos cayendo en un grave error, porque ¿Qué diríais si comentase que el fútbol es un clamoroso deporte de riesgo? Seguramente alguien comentaría que eso ya se sabe debido a que actualmente este deporte está sobredimensionado, muy politizado, fanatizado, etc. Es decir, que no aporto nada nuevo si digo esto. ¿Y si digo que el fútbol es un deporte peligroso para la paz y la estabilidad mundial? Esto ya s...

De romanos y el espacio

Aprovechando que el mundo romano continúa despertando nuestro interés y que la ciencia (especialmente lo relacionado con los viajes espaciales) últimamente ocupa algún minuto en los telediarios, voy a citar una brevísima relación de hechos encadenados que nos remontará desde el mundo actual hasta la mismísima época de las legiones romanas. Es algo bastante curioso, que posiblemente no sirva para nada, pero que da bastante qué pensar. Cualquier ferroviario de los Estados Unidos podrá decirnos que su ancho de vía estándar es de 4 pies y 8.5 pulgadas (un poco más de 1,412 metros, mientras que el ancho de vía internacional es de 1,435 metros) Este ancho de vía tan extraño es así porque cuando se construyeron contaron con el apoyo de ingenieros ingleses que se desplazaron allí para aportar su experiencia en lo que ya habían construido en la Gran Bretaña. Pero, evidentemente, estos ingleses se habían basado en algo para usar este ancho en Inglaterra… usaron el mismo ancho que te...